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Después,
el predicador que amenaza con fuego y truenos
saldrá. Induce al miedo y aumenta la tensión hablando sobre "el
diablo" "yendo al infierno" o el próximo Armagedón.
En
la última reunión de esas a la que asistí, el predicador habló de la
sangre que pronto correría por toda la tierra. También se obsesionó
con "un hacha sangrienta de Dios" que todos habían visto
colgada encima del púlpito la semana anterior. No tengo dudas de que
todos la vieron - el poder de sugestión dada a cientos de personas en
hipnosis asegura que por lo menos del 10 al 25 por ciento verían
cualquier cosa que él sugiriera.
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